TSAGU: profesionalizar la gestión desde la experiencia
Por Dra. NORMA B. MORAGA
Formación continua, universidad fortalecida
La Tecnicatura Superior en Administración y Gestión Universitaria (TSAGU), dictada en la Facultad de Ciencias Económicas, Jurídicas y Sociales de la Universidad Nacional de Salta, continúa consolidándose como una herramienta clave para la profesionalización del personal administrativo universitario. Durante el último año, más de diez nuevos trabajadores nodocentes de la Facultad de Ingeniería alcanzaron su título, reafirmando el compromiso institucional con la capacitación, la mejora continua y el fortalecimiento de la universidad pública.

Trabajadores que transforman la gestión universitaria
La universidad pública se sustenta en el trabajo articulado de docentes, estudiantes y personal nodocente. En este complejo entramado institucional, la formación y actualización permanente del personal administrativo adquieren un rol fundamental para garantizar una gestión eficiente, comprometida y acorde a las nuevas demandas de la educación Superior.
En este contexto, la Facultad de Ciencias Económicas, Jurídicas y Sociales de la Universidad Nacional de Salta, impulsa la Tecnicatura Superior en Administración y Gestión Universitaria (TSAGU), una carrera de pregrado orientada específicamente a la profesionalización del personal universitario. Creada a partir de la Resolución CS Nº 240/07, la propuesta busca brindar herramientas técnicas, administrativas y normativas que fortalezcan el desempeño de quienes trabajan diariamente en las distintas áreas de la institución.
La tecnicatura, que se desarrolla por cohortes específicas y cuya última apertura fue en 2023, está destinada exclusivamente al personal de la UNSa, tanto de planta permanente como contratado. Su modalidad híbrida permite combinar clases presenciales y virtuales, facilitando el acceso a trabajadores que deben compatibilizar el estudio con la jornada laboral. Con una duración aproximada de tres años, el plan de estudios incluye contenidos vinculados a administración, contabilidad, derecho administrativo, estadística, ofimática y gestión pública universitaria.
La formación está a cargo de docentes de la Facultad de Ciencias Económicas, Jurídicas y Sociales, quienes aportan su experiencia académica y profesional para fortalecer una propuesta pensada desde y para la universidad pública.
Más allá de los contenidos técnicos, la TSAGU representa una apuesta institucional al crecimiento profesional del personal nodocente, promoviendo la jerarquización de la carrera administrativa, el trabajo colaborativo y la optimización de los procesos de gestión. Cada egresado refleja no solo un logro personal, sino también el compromiso de la universidad con la capacitación continua de quienes sostienen gran parte de su funcionamiento cotidiano.
Durante el último año, trabajadores nodocentes de la Facultad de Ingeniería culminaron esta etapa formativa, convirtiéndose en nuevos Técnicos Superiores en Administración y Gestión Universitaria. Sus experiencias dan cuenta del esfuerzo de estudiar mientras se trabaja, pero también de la importancia de contar con espacios de formación que permitan fortalecer capacidades, adquirir nuevas herramientas y revalorizar el rol del personal administrativo dentro de la comunidad universitaria.
La Tecnicatura Superior en Administración y Gestión Universitaria (TSAGU) de la Universidad Nacional de Salta (UNSa) consolidó la profesionalización de nuevos trabajadores nodocentes de la Facultad de Ingeniería. La formación funcionó como una herramienta de crecimiento individual e institucional, respaldada por la flexibilidad académica para compatibilizar el estudio con las responsabilidades laborales. Conversamos con los protagonistas para saber cómo vivieron la experiencia durante la cursada, recoger apreciaciones, anécdotas y saber cuál es el impacto más allá del título, que tiene esta capacitación en su vida.



Selva Guanuco y Marina Báez.
Experiencias en primera persona
Compatibilizar el trabajo cotidiano con el estudio universitario no fue una tarea sencilla para quienes cursaron la TSAGU. Sin embargo, todos coinciden en que el esfuerzo valió la pena y que la experiencia representó mucho más que la obtención de un título.
Para muchos de los egresados, volver a estudiar después de varios años implicó enfrentar inseguridades, reorganizar tiempos y salir de la rutina habitual. “Sentarse nuevamente a leer fue todo un desafío”, reconoce uno de ellos, mientras otro egresado destaca que “la carrera le permitió demostrarse a sí mismo que podía proponerme una meta y cumplirla”.
La perseverancia y el esfuerzo son los dos conceptos comunes a todos los testimonios. Varios recuerdan momentos de agotamiento, dudas o situaciones personales complejas que dificultaron la continuidad académica. Pablo, por ejemplo, relata que en una etapa sintió que las obligaciones laborales, el estudio y las responsabilidades familiares lo habían superado: “Me preguntaba si realmente era buena idea seguir”. Sin embargo, recuerda especialmente las palabras de un docente que insistía en que “todo es cuestión de sacrificio y organización”. Ese acompañamiento fue decisivo para continuar y alcanzar el objetivo.
En otros casos, las dificultades estuvieron vinculadas a situaciones personales que obligaron a interrumpir temporalmente el cursado, aunque posteriormente haya podido concluir la formación. Estas experiencias reflejan que detrás de cada egresado existe un recorrido atravesado por esfuerzo, constancia y compromiso.
En ese sentido, Orlando cuenta que la carrera “Implicó un esfuerzo personal de asistir a clases los sábados y en horarios a contra turno de mi jornada laboral, lo que extendía mi permanencia en la Universidad”, una realidad compartida por muchos de los trabajadores que asumieron el desafío de estudiar sin descuidar sus responsabilidades cotidianas.
La Universidad pública no sólo forma profesionales hacia afuera, sino que también debe generar oportunidades de capacitación para quienes la sostienen cotidianamente desde las tareas administrativas y de gestión.
Más allá de las historias personales, todos coinciden en señalar que la TSAGU les permitió comprender la universidad desde una perspectiva más amplia. La carrera no sólo aportó conocimientos técnicos vinculados a la gestión administrativa, sino también herramientas para mejorar procesos, fortalecer la atención al público y desarrollar competencias interpersonales.
Algunos destacan especialmente los aportes relacionados con la gestión de calidad y la mejora continua, mientras que otros valoran haber incorporado mayor seguridad y organización en las tareas diarias. También surgió con fuerza la importancia de las llamadas “competencias blandas”, particularmente en el trato con estudiantes, docentes y compañeros de trabajo.
“El impacto en la atención al público fue muy significativa, porque no se trataba únicamente de resolver consultas, sino de generar un espacio de confianza y respeto”, señala una de las egresadas. Sonia por su parte destaca que “Amplió mis conocimientos sobre los aspectos financieros de la Universidad, que de otra manera no habría podido”.
En el plano personal, varios testimonios resaltan que la experiencia impactó positivamente en la autoestima y la confianza profesional. “Entendí que siempre es un buen momento para comenzar a estudiar”, expresó uno de ellos, mientras que Marina dice “haber adquirido mayor responsabilidad, organización y seguridad en la toma de decisiones administrativas”.
Otro aspecto que aparece reiteradamente es el valor humano del cursado. Sonia cuenta que “compartir clases con compañeros de distintas facultades permitió construir vínculos, conocer otras realidades dentro de la universidad y fortalecer el sentido de pertenencia institucional”. “Pasamos de ser apenas un saludo a construir amistades y apoyarnos mutuamente”, resume uno de los entrevistados.
Pablo recuerda que “Un día estaba por dejar todo, pero hablando con mis compañeros, ellos me incentivaron a seguir y no bajar los brazos. Gracias a ellos entendí que un tropezón no es caída”. Para Marina la experiencia compartida fue muy enriquecedora: “Sentirme acompañado me ayudó a mantener la constancia en momentos de dificultad. Conocer compañeros en otras circunstancias fue muy valioso para mí. Fueron apoyo y motivación.”
También destacan el incentivo y el acompañamiento brindado por la Facultad para poder compatibilizar las exigencias laborales con las instancias de cursado. Luis recuerda que, en un primer momento, dudaba en inscribirse debido a que su horario de trabajo coincidía con el de las clases. Sin embargo, al plantear su inquietud a sus superiores, recibió una respuesta alentadora y, desde entonces, contó con un apoyo constante que le permitió continuar y sostener la carrera. En la misma línea, Selva señala que existió un acuerdo con las autoridades correspondientes para que las horas destinadas al cursado coincidentes con su jornada laboral, pudieran recuperarse posteriormente. Este acompañamiento institucional fue fundamental para facilitar la continuidad académica y reafirma el compromiso de la Facultad con la formación y el crecimiento profesional de su personal nodocente.
La satisfacción personal también ocupa un lugar central en los relatos. Felicidad, orgullo, alivio y superación son algunas de las emociones que describen al recordar el momento de finalizar la carrera y defender el trabajo final. Para muchos, ese instante representó la confirmación de que el esfuerzo sostenido durante años había dado sus frutos.
Al momento de definir la TSAGU en una sola frase, los egresados eligieron conceptos como “mejora”, “realización”, “eficiencia laboral”, “progreso académico y personal” y “compañeros que se apoyan con un objetivo común”. Todas definiciones que confluyen en una misma idea: la tecnicatura se convirtió en a herramienta concreta de crecimiento individual e institucional.
La experiencia también dejó una reflexión compartida: la universidad pública no sólo forma profesionales hacia afuera, sino que también debe generar oportunidades de capacitación para quienes la sostienen cotidianamente desde las tareas administrativas y de gestión. En ese sentido, los egresados consideran fundamental que este tipo de propuestas continúen y se fortalezcan, promoviendo nuevas oportunidades de formación para el personal nodocente.


Crecimiento personal e institucional
La formación continua del personal universitario, constituye una inversión estratégica para el fortalecimiento de la universidad pública. En cada trabajador que decide capacitarse se refleja una institución que apuesta al crecimiento colectivo, a la mejora de sus procesos y a una gestión cada vez más profesional, humana y comprometida con la comunidad. Los nuevos Técnicos Superiores en Administración y Gestión Universitaria de la Facultad de Ingeniería representan ese compromiso cotidiano con la universidad pública.
Vaya nuestro reconocimiento al Personal nodocente de la Facultad de Ingeniería, que, sin descuidar sus responsabilidades laborales, asumieron el desafío de estudiar, superarse y crecer profesionalmente alcanzando el título de Técnico Superior en Administración y Gestión Universitaria (TSAGU). La TSAGU no sólo profesionaliza la gestión desde la experiencia, sino que también transforma la mirada sobre la institución desde adentro y reafirma el valor de quienes construyen diariamente la UNSa desde sus espacios de trabajo.
La carrera no sólo aportó conocimientos técnicos vinculados a la gestión administrativa, sino también herramientas para mejorar procesos, fortalecer la atención al público y desarrollar competencias interpersonales.